Medellín se defiende: este sábado 5 de julio, la ciudad se levanta contra el atropello del gobierno Petro
El pasado evento del presidente Gustavo Petro en Medellín, realizado en La Alpujarra, dejó una profunda preocupación en miles de ciudadanos. No solo por su discurso agresivo contra las instituciones locales, sino porque —según han reportado diversos medios— Petro habría invitado a cabecillas de bandas criminales que hoy están presos. Sí, en el corazón administrativo de Medellín, el Gobierno Nacional le dio espacio a quienes por años han amenazado, extorsionado y violentado a nuestra gente.
Te puede interesar: Aquí en Medellín NO, señor Gustavo Petro.
Este no fue un acto político. Fue un acto de provocación. De desprecio por la institucionalidad. Una señal clara del camino que ha elegido este gobierno: uno donde la justicia es negociable, y donde los criminales son tratados como interlocutores válidos, incluso por encima de las víctimas.

Frente a esto, como Presidente del Concejo de Medellín, he tomado una decisión firme: este sábado 5 de julio a las 10:00 a.m., desde ese mismo lugar —La Alpujarra—, vamos a responderle a Petro con dignidad, con decencia y con fuerza ciudadana.
También puedes leer: ¿Persecución política en Colombia? En defensa de Álvaro Uribe
¿Por qué el evento del 5 de julio en La Alpujarra es tan importante?
Porque Medellín no puede quedar en silencio. Porque cada vez que el centralismo agrede a nuestras instituciones, nosotros tenemos que responder con unión. Porque este no es solo un evento político, es un acto de defensa de ciudad.
Este 5 de julio, a las 10:00 a.m., en La Alpujarra, nos reuniremos ciudadanos, líderes sociales, empresarios, estudiantes y defensores de la democracia para enviar un mensaje claro:
- Medellín no se arrodilla ante los criminales.
- La legalidad no se negocia.
- La paz no se construye con quienes empuñaron las armas contra el pueblo.
Medellín es legalidad, esfuerzo y dignidad
Petro quiere convertir a Medellín en un ejemplo de su modelo de “paz total”, basado en la claudicación ante estructuras armadas. Pero Medellín no necesita salvadores, necesita respeto. Esta es una ciudad que ha salido adelante por su gente trabajadora, no por concesiones al crimen.
Este sábado 5 de julio, la ciudadanía tiene la palabra. Vamos a llenar La Alpujarra de esperanza, no de miedo. De civismo, no de impunidad.
Invito a todos los que aman esta ciudad a que nos acompañen. Porque Medellín se defiende. Medellín no se entrega. Medellín resiste.


